EL NUEVO MODELO DE CONVENIO BILATERAL DE INVERSIONES (CBI) PROPUESTO POR EL ECUADOR PARA SUSTITUIR LOS TRATADOS BILATERALES DE PROMOCION Y PROTECCION DE INVERSIONES (TBI)

El gobierno ecuatoriano anunció semanas atrás, a través de la Cancillería, el lanzamiento del nuevo modelo de Convenio Bilateral de Inversiones (CBI) que la República del Ecuador ha puesto en conocimiento de otros Estados, a fin de dar una alternativa viable para la protección de las inversiones y los inversionistas extranjeros que traigan su inversión al país, luego de que fueran denunciados los anteriores Tratados Bilaterales de Promoción y Protección de Inversiones (TBI).

Recordemos que, en mayo del 2017, el gobierno ecuatoriano notificó a los Estados Parte de los TBI que hasta entonces no habían sido denunciados, la decisión del estado ecuatoriano de darlos por terminados, en uso de la previsión de los propios tratados que le permitía a un Estado el denunciar el Tratado, respetando el período de supervivencia para proteger a las inversiones que ya estuvieran en el país al momento de la denuncia.  Al mismo tiempo, sin embargo, el gobierno nacional, a través del Ministro de Comercio Exterior, informó a los demás Estados Parte de estos Tratados, la intención de buscar nuevos acuerdos de inversión en base al modelo que habían venido trabajando el propio Ministerio de Comercio Exterior, junto con la Cancillería y la Procuraduría General del Estado.

La reciente propuesta del gobierno ecuatoriano sigue el camino recorrido en esta materia con una visión de Estado, recogiendo junto a la política de inversiones la experiencia alcanzada por las instituciones del Estado en sus respectivos roles dentro de la negociación de acuerdos internacionales, como en la defensa legal de los casos que se litigaron en el pasado reciente, en base a las estipulaciones de los TBI suscritos por el Ecuador y sus estándares de protección de las inversiones.

En el trabajo desarrollado en los últimos 5 años hasta llegar a esta propuesta, sin duda ha tenido un aporte importante, la sistematización de la información y la formulación de propuestas alternativas frente a las críticas al Sistema de Solución de Controversias de Inversión que hizo la Procuraduría General del Estado, recogidas parcialmente en la publicación “Visión Crítica del Arbitraje de Inversiones desde la Experiencia del Ecuador” (2016), accesible libremente en www.pge.gob.ec.

La interrogante inicial que puede hacerse frente al anuncio de un nuevo modelo de acuerdos de inversión es si simplemente se trata de cambiar su nombre (CBI por TBI).  La respuesta categórica es no.  No tendría sentido que el Ecuador, luego de haber litigado los últimos 15 años en base a las previsiones de los anteriores TBI, vuelva a suscribir acuerdos de inversión en términos tan ambiguos y con estándares de protección tan amplios, como los que contenían los TBI.

Es claro que el Estado ecuatoriano busca promover y proteger la inversión extranjera en forma racional y equilibrada, generando seguridad jurídica para ambas partes, es decir para el inversionista, pero también para el Estado receptor de la inversión.  Asegurándose que realmente exista una inversión, que esta en verdad provenga del otro Estado parte y no de manera artificial, que se establezca legalmente y cumpla con la legislación local, que genere desarrollo social y proteja el medio ambiente.